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Iglesia Cristiana Caminos de Libertad

El 24 de junio de 2026, Venezuela fue sacudida por una fuerte secuencia de terremotos que dejó comunidades enteras enfrentando pérdidas, desplazamiento y enormes necesidades.

Miles de familias tuvieron que abandonar sus hogares o buscar refugio temporal mientras comenzaba un largo proceso de recuperación. Dos meses después de la emergencia, todavía existen comunidades que necesitan alimentación, agua, alojamiento, atención médica y acompañamiento.

Frente a esta realidad, para Iglesia Caminos de Libertad la respuesta no podía limitarse a observar desde lejos.

Había que servir.

Una mano extendida a Venezuela

Como parte de nuestra labor misionera y humanitaria, miembros y colaboradores de Caminos de Libertad participaron en acciones de ayuda dirigidas a personas afectadas por los terremotos.

Las fotografías de esta jornada muestran algo sencillo, pero profundamente significativo: alimento siendo entregado directamente a quienes lo necesitan.

Adultos mayores, mujeres, familias y niños recibieron alimentos preparados mientras permanecían en zonas de alojamiento temporal.

En medio de una emergencia tan grande, un plato de comida puede parecer una pequeña contribución. Para la persona que lo recibe, sin embargo, representa mucho más: cuidado, solidaridad y la certeza de que alguien decidió acercarse.

Servir donde existe necesidad

Los terremotos produjeron una emergencia que continúa requiriendo una importante respuesta humanitaria. Naciones Unidas informó que, durante el primer mes, más de 117,000 personas afectadas habían recibido asistencia de organismos internacionales y organizaciones humanitarias en coordinación con las autoridades.

La recuperación continúa.

Y precisamente allí queremos estar: cerca de las personas.

Nuestra misión como Iglesia no consiste solamente en predicar un mensaje, sino también en demostrar mediante nuestras acciones el amor que proclamamos.

Cuando alguien tiene hambre, podemos compartir alimento.

Cuando alguien atraviesa una pérdida, podemos acompañarlo.

Cuando una comunidad siente incertidumbre sobre el mañana, podemos recordarle que todavía existe esperanza.

Fe que se convierte en acción

Las imágenes de esta misión muestran voluntarios sirviendo personalmente los alimentos y compartiendo con las personas.

No se trata solamente de entregar algo.

Se trata de mirar a nuestro prójimo, acercarnos y decir con nuestras acciones:

“Estamos aquí. No están solos.”

La dimensión de la necesidad continúa siendo enorme. Organizaciones humanitarias siguen trabajando en áreas como alimentación, salud, agua, saneamiento, refugio temporal, educación y protección de las comunidades afectadas.

Cada iglesia, organización, voluntario y persona que decide ayudar puede convertirse en parte de esa respuesta.

De Los Ángeles a Venezuela: una Iglesia que cruza fronteras

Caminos de Libertad tiene un compromiso con nuestra comunidad local, pero nuestra visión misionera va mucho más allá.

Servimos en Los Ángeles.

Apoyamos misiones y formación de líderes en África.

Y cuando nuestros hermanos en Venezuela atraviesan momentos de profunda necesidad, queremos también extender nuestras manos hacia ellos.

Porque las fronteras pueden separar países, pero la compasión no tiene fronteras.

“Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber.” — Mateo 25:35

Seguiremos creyendo en una Iglesia que ora, pero también actúa; que predica, pero también sirve; que habla de esperanza y está dispuesta a llevar esa esperanza hasta donde más se necesita.

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